El mantenimiento de un AIXAM es mucho más sencillo de lo que crees, porque la mecánica de los coches sin carnet también lo es.
Los cuadriciclos ligeros tienen muchísimos atractivos, pero uno de ellos es precisamente que el mantenimiento es muy sencillo, previsible y más económico que el de un turismo convencional. Esto en absoluto significa que no necesite revisiones, pero la diferencia está en que la mecánica es simple y que los coches sin carnet están diseñados para un uso urbano, con menos desgaste.
Las revisiones del mantenimiento de tu AIXAM se pueden establecer por tiempo o por kilometraje. Como referencia general, lo ideal es hacer una revisión anual o cada cierto número de kilómetros recorridos, aunque el vehículo no haya dado señales de fallo.
Un año o 1.000 kilómetros
Es la primera revisión que pasa un AIXAM nuevo, con cambio de aceites y de filtro, medición de niveles y cambio de los que sean necesarios, revisión de neumáticos, frenos, amortiguadores, soportes, sistema eléctrico, lunas…
A los 5.000 kilómetros
En esta segunda revisión, se comprueban exactamente los mismos elementos que en la anterior. Además, se añade una revisión de la batería, los fuelles, las articulaciones y la transmisión.
A los 10.000 kilómetros
A partir de aquí, son revisiones en profundidad del estado del vehículo, junto con la renovación del aceite y la limpieza de las aletas del radiador de la refrigeración.
El mantenimiento es más sencillo que en un coche tradicional, pero también tendrás que pasar por un taller especializado:
Si en los coches sin carnet el mantenimiento ya de por sí es sencillo, se multiplica en los cuadriciclos ligeros eléctricos de la gama e-AIXAM. Al no tener un motor de combustión, desaparecen los cambios de aceite y algunos filtros. Tendrás que seguir haciendo el mantenimiento de tu AIXAM, pero al haber menos piezas móviles, también se reduce el riesgo de sufrir averías.
La batería de tracción (la que alimenta el motor eléctrico) suele tener una vida útil bastante larga. No es un componente que haya que sustituir con demasiada frecuencia, pero sí que es necesario revisarla en cada mantenimiento de tu AIXAM para comprobar el rendimiento. Igual que el sistema eléctrico y de carga.
Es cierto que el motor eléctrico tiene una mecánica más simple, pero hay ciertos elementos que son comunes en vehículos con motor de combustión, como los frenos, suspensión, neumáticos o dirección. Es más sencillo, sí, pero no creas que puedes prescindir de él.
El mantenimiento de tu AIXAM también significa que tienes que pasar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) para poder circular. Además, la frecuencia es exactamente la misma que para los turismos: la primera, a los cuatro años; después, cada dos años y al cumplir 10 años, anualmente.
También tienes que tener el seguro obligatorio y el impuesto de circulación al día. En general, los costes de mantener un AIXAM suelen ser más económicos que en el caso de un turismo.
Y un último truco: si tratas bien tu coche sin carnet, conduces de manera suave y respetas los tiempos de las revisiones, tu AIXAM te durará mucho más tiempo. Ahora, solo tienes que venir a visitarnos a tu concesionario más cercano para descubrir en persona tu próximo coche sin carnet, ya sea con motor diésel o de combustión. ¡Te esperamos!