Chirridos, vibraciones, pequeños golpeteos… Si tu AIXAM hace estos ruidos de vez en cuando, te contamos cuáles son las causas más habituales y cómo solucionarlo.
Un ruido no significa que exista una avería grave ni mucho menos. En ocasiones, se debe al desgaste normal de algunas piezas, como en cualquier otro vehículo, elementos flojos o un defecto provocado por una conducción agresiva. Sea como sea, lo más importante es que no ignores el problema y le pongas solución, pues evitarás que la avería se agrave.
La mecánica de un coche sin carnet es más sencilla que la de un turismo convencional, pero eso no significa que puedas olvidarte del mantenimiento o no respetar los tiempos que recomendamos en AIXAM. Es normal que con el paso del tiempo y de los kilómetros haya piezas que muestren signos de desgaste.
Antes de pensar que los ruidos de tu AIXAM son sinónimo de una avería grave, hazte algunas preguntas: ¿ocurre solo al arrancar? ¿Se escucha al frenar? ¿Al pasar por un bache? Es el primer paso para identificar el origen del problema.
También valora si es un sonido constante o aparece únicamente de forma puntual. Cuando lleves tu AIXAM al taller, aporta toda la información posible para que el diagnóstico sea lo más preciso posible. Además, ten en cuenta que lo que hoy es un ruido sin importancia al pasar por un bache puede terminar convirtiéndose mañana en una avería más grave si lo dejas pasar, aunque siga funcionando perfectamente.
En un AIXAM, hay algunos ruidos más habituales que otros y que tienen una explicación más sencilla de lo que crees.
Si el chirrido ocurre al pisar el freno y es metálico, probablemente las pastillas de freno estén desgastadas o necesites revisar el sistema por completo. Lógicamente, cualquier avería relacionada con los frenos es grave y afecta directamente a la seguridad.
Los ruidos al pasar por superficies irregulares suelen ser culpa de algún elemento de la suspensión o de alguna pieza que ha empezado a tener cierta holgura por el uso. En ocasiones, también puede ser algún protector e incluso algún elemento del habitáculo que está flojo y genera ese pequeño golpeteo al pasar por un bache o por una carretera con el firme irregular.
Cuando el ruido se produce al acelerar, ya sea en forma de zumbido o con una vibración del pedal, revisa la transmisión y las correas, sobre todo en vehículos con muchos kilómetros.
En muchos casos, el problema no está en la mecánica del coche sin carnet, sino dentro del habitáculo. Por ejemplo, un objeto suelto dentro de la guantera, algún accesorio mal colocado, que el salpicadero se haya deformado por el sol… Comprueba bien que el origen del ruido no sea algo que tiene una solución tan sencilla.
La respuesta depende del tipo de ruido y de si va acompañado de otros síntomas. Por ejemplo:
La mayoría de ruidos en tu AIXAM perfectamente se podrían evitar con el mantenimiento adecuado, siguiendo siempre nuestras recomendaciones. Lo ideal es que realices un mantenimiento anual, además de pequeñas comprobaciones en el día a día, sobre todo antes de un viaje por carretera más largo.
En un taller oficial comprobarán el estado de los frenos, la suspensión, la transmisión, los neumáticos y el sistema eléctrico, aunque no presenten síntomas, para prevenir averías. Y la ventaja de acudir a un taller oficial es que te montarán siempre recambios originales diseñados para cada modelo AIXAM en lugar de piezas genéricas.
Y si todavía no conduces un coche sin carnet AIXAM, ven a visitarnos a tu concesionario más cercano para encontrar tu próximo cuadriciclo ligero diésel o eléctrico. ¡Te estamos esperando!