¿Sabes cuidar los neumáticos de un AIXAM en otoño? No es tan diferente a otras épocas del año, pero sí que tienes que adoptar buenos hábitos y 'preparar' tus ruedas para la bajada de las temperaturas.
Los días son más cortos y más fríos, hay menos horas de luz, más hojas en la calzada, llegan las primeras lluvias… El cambio de estación de verano a otoño es uno de los más delicados para cualquier vehículo. Así que toca revisar los neumáticos, un elemento de seguridad activa y el único contacto entre el coche sin carnet AIXAM y el asfalto. ¡Toma nota de los consejos para este otoño!
Antes de un viaje largo por carretera, comprueba siempre la presión de los neumáticos. ¿Y si no tienes prevista ninguna escapada este otoño? Revisa la presión igualmente, sobre todo con cambios de temperatura. Los expertos recomiendan hacerlo al menos una vez al mes y siempre con las ruedas frías.
Por supuesto, asegúrate de que la presión de los neumáticos se ajusta a las recomendaciones del fabricante. Y un consejo: no tomes como referencia la cifra máxima que aparece en el flanco del neumático, porque ese valor no equivale necesariamente a la presión recomendada para circular.
Ajusta la presión si detectas que alguna rueda está por debajo de los valores recomendados y comprueba las demás. Si poco después de inflar el neumático con una presión más baja detectas otra pérdida de presión, te tocará llevar el AIXAM al taller por un pinchazo o una fuga.
La banda de rodadura es la parte del neumático que está en contacto con el asfalto. Tiene 'surcos' que evacúan el agua y mantienen en todo momento el contacto con el suelo, por lo que es importante que tenga profundidad suficiente y no presente desgaste irregular.
En España, la Dirección General de Tráfico (DGT) establece una profundidad mínima del dibujo de 1,6 mm, aunque por debajo de 3 mm ya es peligroso en algunas circunstancias. A medida que el dibujo se va desgastando, el neumático pierde su capacidad para evacuar agua, por lo que aumenta el riesgo de perder el control con lluvia, nieve, hielo o con el asfalto húmedo.
Comprueba también los flancos del neumático —los laterales de la rueda— en busca de cortes, bultos, grietas o cualquier signo de deformación o desgaste irregular. Si identificas algo de lo anterior, lleva el coche sin carnet AIXAM cuanto antes a un taller de confianza.
Un clásico para cuidar los neumáticos de un AIXAM en otoño es adaptar siempre la conducción a esta época del año.
Un consejo: el momento más peligroso del otoño es cuando caen las primeras gotas. Se mezclan con la suciedad presente en el asfalto y hacen que la superficie resbale mucho más.
Conoces mejor que nadie tu coche sin carnet, así que no hagas oídos sordos si el volante vibra más de lo normal, notas un comportamiento extraño u observas que un lado de la banda de rodadura está más desgastado que el otro.
Revisa también los neumáticos si has golpeado un bordillo o has pasado por un bache más rápido de la cuenta. Y después de circular con barro o por superficies irregulares, lava bien el coche e insiste en las ruedas para eliminar la suciedad y cualquier objeto incrustado. Eso sí, evita productos agresivos que puedan deteriorar la goma.
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